Reflexiones, Tribulaciones, Pataletas y Autocomplacencia
Sábado, 17 de Julio, 2004 12:51 p.m. Fusión
Ayer estuve viendo en La2 el concierto de Bebo Valdés y Diego "El
cigala". Música que me pone los pelos de punta. Extraordinaria mezcla de
música cubana con voz flamenca. Y empecé a pensar otra vez en las fusiones
musicales. La música siempre ha sido algo vivo, cambiante. Absorbiendo lo mejor
de unos estilos y mezclándose entre si. Cuando los músicos de jazz de Nueva
York empezaron a contratar para sus orquestas a músicos cubanos, empezó a
gestarse esa, en ocasiones, maravilla llamada Latin Jazz. La mezcla de flamenco
y jazz ha parido momentos musicales sublimes. La investigación de las músicas
de la India por parte de músicos de rock, pop y jazz, crea sonidos muy
interesantes. Que decir de la vuelta a los sonidos africanos. Si, la fusión
entre estilos musicles normalmente da origen a verdaderas joyas. Pero siempre
estarán los mediocres. Llega a hartarme, aburrirme, asquearme. "No, yo
hago flamenco-pop". Todo el que no sirve para otra cosa, sin imaginación
musical, el que sólo busca la fórmula de salir en Los 40 y de que jovencillas
quinceañeras aleladas chillen al verlo, ese siempre hace
"flamenco-pop". Que hastío ya, por Dios.
Música de fondo: Talking
Heads
Viernes, 18 de Junio, 2004 07:04 p.m. Al rico libro
Cuando era un adolescente,
siempre pensaba en los escritores como personas muy importantes, que sabían
mucho. Coño, escribían libros, y para eso había que saber mucho. Escritores
eran Stevenson, Dumas, Twain, Verne, los autores de las novelas que todo adolescente
debe leer. Poco a poco vas conociendo a Cervantes, García Márquez, Rómulo
Gallegos. Según etapas, a los rusos, como Dostoievsky, Gorky, Tolstoi. A
otros genios como Kafka. A Antonio Gala. En fin, tu admiración por los
escritores no para de crecer. Sigues pensando que un escritor es una persona
culta, con gran dominio del idioma, que da gusto oírla hablar, y que inspira
respeto. Ahora, de repente, cualquier mameluco va y escribe un libro. Bueno,
garrapatea unas palabras, junta los folios, y dice que ha escrito un
libro. Y no sólo lo escribe, si no que ¡encima se lo publican! ¡¡Y hay quien
lo compra!!. No me refiero sólo a la enorme hornada de "jóvenes
escritores", para mi gusto con estilos sosos y recursos mas bien
limitados, si no que cualquier impresentable de los que rondan por los programas
de la caspa y el cutrerío nacional se cree con derecho a "escribir"
un "libro". Pocas profesiones tan desprestigiadas veo actualmente como
la de escritor. Bueno, también la de periodista, pero eso otro día.
Jueves, 3 de Junio, 2004 08:15 p.m. Mas sobre religiones
Defiende el PP el que la futura constitución europea contemple la "herencia cristiana" de Europa. Vamos a ver. En primer lugar eso es una falta de respeto a otras religiones que conviven actualmente y han convivido desde hace mucho tiempo en Europa. Por otro lado, yo no soy muy ducho en cuestiones de historia, pero Europa ha sido mayoritariamente politeista en tiempos de celtas, íberos, griegos y romanos. Luego ha habido épocas de expansión musulmana. Siempre han estado ahi los judíos. Y finalmente católica, protestante y ortodoxa, esto es, cristiana. Vaya, que me da a mi, que Europa ha sido menos tiempo cristiana que otra cosa. Así que, no se que herencia cristiana defienden estos. Yo propongo que se incluyan los rituales y sacrificios de los druidas celtas en la constitución. Si es que....
Música de fondo: Maceo Parker
Jueves, 3 de Junio, 2004 06:33 p.m. Ayer tuve un sueño
Ayer, cerca de las 4 de la mañana, intentando volver a dormir después de que me despertaran por cuestiones de trabajo, escuché graznar una gaviota. Y tuve una visión. Me vi a mi mismo viviendo en una casita a la orilla del mar. Lejos de urbanizaciones, de gentío, de chiringuitos. Luego ya dejé volar mi mente, y vi la casita con comodidades, aunque sin lujos. Y me vi en invierno, a la orilla del mar, abrigado y tomando un café. La primera imagen fue tan vívida, casi real, que me pregunto si alguna vez se cumplirá. No estaría mal.
Música de fondo: Lou Reed & The Velvet Underground - Walk on the Wild Side
Martes, 11 de Mayo, 2004 05:49 p.m. ¿Por qué?
¿Por qué el pensar en un niño, al que no conozco, abandonado por su madre y no bien cuidado por su padre hace que no pueda dormirme? ¿Por qué no puedo ver los informativos en la televisión sin acabar cabreado? ¿Por qué no puedo leer el periódico y creerme lo que dice, sin intentar pensar qué hay detrás de cada noticia y qué consecuencias puede tener? ¿Por qué no puedo entretenerme viendo Salsa Rosa o Crónicas Marcianas como tanta gente sin estar pensando en desigualdades, política, globalización, abusos y demás? ¿Por qué tengo que leer a Stiglitz, Marx, Rousseau y similares? ¿Por qué tengo que pensar siempre en estas cosas y sentir ganas de gritar, liarme a mamporros o coger un fusil?
Música de fondo: Alí Primera - Canción mansa para un pueblo bravo
Lunes, 10 de Mayo, 2004 03:09 p.m. Hacemos lo correcto?
He estado pensando sobre los niños y la violencia. Se recomienda limitar el acceso de los niños a escenas violentas, con el pretexto de que si no se hace así, crecerá una generación de violentos incontrolables que irán por la vida matando gente, maltratando a su pareja y cometiendo mil desmanes. No dudo que un niño de cierta edad no deba ver como se decapita a una persona, se tortura a otra o se viola a la de más allá. Pero, en el mundo en que vivimos esas cosas pasan, e incluso la tortura es recomendada y aplicada por gobiernos muy modernos y demócratas (léase EEUU por ejemplo). No sería correcto, en lugar de ir corriendo a cambiar la televisión de canal y que el niño sienta la curiosidad de lo prohibido, sentarse con él y explicarle las cosas? Que sepa que eso pasa. Que no debería pasar, pero pasa. Y que está en sus manos y en el de su generación seguir luchando por una sociedad donde no ocurra. Que no podemos crear una generación de tontos. Que la generación del Mayo del 68 se ha transformado en una generación de funcionarios y cambiachaquetas que viven del estado contra el que presumían de luchar. Que no podemos tolerar una generación de borregos que vivan en un mundo falsamente idílico, en el que no pasa nada porque no lo ven. Tienen que saber que muere gente de hambre, que se tortura a presos, que se explota a los mas pobres, y que la única forma de cambiar eso es tener conciencia de ello y luchar por evitarlo.
Domingo, 2 de Mayo, 2004 04:01 p.m. Vivan los novios!
Ah, las bodas. Esa ceremonia donde una pareja que se quiere, que se lo pasa bien haciendo cosas porque les apetece hacerlas juntos, que comparte sueños, alegrías y tristezas, pasa a compartir obligaciones, a hacer cosas juntos porque no queda mas remedio y a empezar poco a poco a aburrirse uno de otro. Una ceremonia donde una pareja se gasta un dinero que no tiene en cebar a un montón de gente que les hace regalos repetidos, o directamente en dinero, y esperan comerse al menos lo regalado. Un rito que transforma una relación en la que, cuando dos personas no pueden o no quieren seguir juntas, hablan, se dan un beso y se acabó, deben, para romper lo que les une después de casarse, pagar abogado, procurador, juicios, comisión a la iglesia si se quiere anular una boda católica, notarios, etc. El otro día oía a una señora en la televisión diciendo que había demasiados divorcios. Yo creo que hay demasiadas bodas. Creo que la mayor parte de la gente que se casa hoy en día lo hace por convencionalismo, presión social, el que dirán en el pueblo o que dirá la abuela Lola. Y así acaban las cosas como acaban. Si es que, el gran Groucho tenía razón, "El matrimonio es la principal causa de divorcios".
Música de fondo: Un solo pueblo
Sábado, 1 de Mayo, 2004 09:48 p.m. Mi pobre blog
Que abandonado lo tengo. ¿En realidad necesito un blog? ¿Es mi vida lo suficientemente interesante para escribir cosas que me pasan y ponerlo en la red? ¿Mis reflexiones son tan profundas como para interesarle a alguien? ¿Debe alguien leerme? No tengo respuesta a esas preguntas, pero creo que seguiré con él. A veces es el único sitio donde dejar plasmado un grito de rabia. Otras, un lugar donde expresar una sensación de desesperanza. Pocas, otra manera de manifestar una petición de compañía. Muchas veces, un sitio donde compartir un momento de felicidad.