Reflexiones, Tribulaciones, Pataletas y Autocomplacencia
Jueves, 16 de Marzo, 2006 10:37 a.m. Amigos
Siempre se dice que un amigo es el que está allí cuando lo necesitas, cuando pasas una mala racha, cuando necesitas alguien con quien hablar, cuando te hace falta que te echen una mano. Yo pienso de distinta forma. Un amigo es el que está incluso cuando no lo necesitas. El que aún sabiendo que te van bien las cosas, te llama por teléfono sólo por saber qué es de tu vida. El que cuando la vida te sonríe, se alegra contigo sinceramente, sin envidias, sin pensar por lo bajo "joder, vaya suerte, esto tenía que pasarme a mí". El que se ríe contigo de la vida misma. Poner el hombro para que otro llore es muy sencillo. Decir "venga, que te echo una mano", cuando se ve a otro pasándolo mal, es muy fácil. Además, tranquiliza conciencias y queda resultón. Para mí, los verdaderos amigos se ven en las buenas, no en las malas.
Martes, 7 de Marzo, 2006 08:23 p.m. Por encima del bien y del mal
Existen asociaciones de
víctimas de negligencias médicas. Asociaciones de víctimas del terrorismo.
Asociaciones de vecinos afectados por errores de sus ayuntamientos, empresas,
etc. Pero no veo que exista ninguna asociación de víctimas de errores de los
jueces. Cuando un médico se equivoca acaba teniendo que dar explicaciones en el
juzgado. Cuando alguien no hace bien su trabajo, puede ser despedido de su
empresa. Cuando alguien comete un error, normalmente debe apechugar con las consecuencias.
Menos los señores jueces. Si un juez deja en libertad a un acusado de delitos
sexuales y a los tres días viola a una niña, no pasa nada. Si un lumbrera de
estos decide que no hay motivo para hacer caso a una denuncia por malos tratos,
y al mes la denunciante está muerta, pues mala suerte. Si nadie ha hecho caso
de nada, y ahora una niña de cinco años está en coma por supuestos malos
tratos, pues que se le va a hacer. Coño, ¿es que estos fulanos de vestidito
negro y que les encanta ser tratados de señoría no han de rendir cuentas a
nadie? ¿Es que pueden meter la pata una y otra vez, con las terribles
consecuencias que esto tiene, sin que nadie les exija explicaciones? ¿Es que
nadie tiene lo que hay que tener para decirles, oiga, es usted un perfecto
inútil, a la puta calle, tanto de indemnización y como proteste a la cárcel?
Lunes, 20 de Febrero, 2006 05:35 p.m. Estado de ánimo
Jueves, 2 de Febrero, 2006 05:11 p.m. Este es peor que yo
Tengo un amigo con muy mala suerte. Mi amigo es un gran aficcionado a las miniaturas, y es muy hábil pintándolas y montándolas. Tiene preciosos ejércitos napoleónicos, impresionantes flotas alemanas de la segunda guerra mundial, maravillosas miniaturas de Warhammer, El Señor de los Anillos, y así muchas. Incluso ha publicado artículos en revistas del género, acerca de las mejores técnicas para pintar miniaturas de Star Wars. Pero mi amigo tiene mala suerte. A veces, cuando puedo, le visito. Y no puedo evitar maravillarme de su colección. Y si está a mano alguna miniatura especialmente interesate la cojo. Pero tiene mala suerte. Debe haber algún tipo de radiación extraña no descubierta, o entre la miniatura y yo generarse demasiada estática, o estar usando un mal material, porque inevitablemente, invariablemente, alguna miniatura se rompe. Como el cañón de aquel precioso tanque ruso del cual me avisó demasiado tarde que la torreta no giraba. O el blaster de aquel miembro de las tropas de asalto imperiales que descubrí a destiempo que no se soltaba de su mano sin lesiones. A veces me da pena mi amigo. Pero el otro día, leyendo el periódico, me encuentro con la noticia de que un señor tropezó con los cordones desatados de sus zapatos, y rompió tres jarrones de la dinastía Qing, de unos 300 años de antigüedad, en un museo de Cambridge. Coño, pensé, en este museo tienen más mala suerte que mi amigo. O será que en China, en el reino de Kangxi (1662-1722) tampoco usaban buenos materiales. A ese tendrán que gritarle como mi amigo a mi...¡¡NO TOQUES NADA!!