Lunes, uno de noviembre de 2004
muertos ...
(O "la historia de la niña esa que bajaba las escaleras a cuatro patas del reves y le salia sangre por la boca")
Estimados oyentes: Cavilando sobre la retorcida sinuosidad de la vida, llegamos hasta cierta pronunciada pendiente en el camino que nos obliga a: o bien seguir hacia delante cual equino representante, sin mirar a ningun lado, solo atentos a lo que ante nuestros ojos desfila, a poder ser a menos de tres pulgadas; o la otra opción, sentarse en un recodo o piedra redondeada y estable, a contemplar la semirrecta que queda tras nosotros y vislumbrar o intuir la que se prolonga delante, hacia el infinito.
A esto es a lo que vulgarmente se le llama crisis de madurez.
O crisis existencial, o cualquiera de esos términos sacados de un manual de autoayuda y que quieren decirlo todo, pero no consiguen decir nada.
Cual es la mejor opción de las dos, queridos amigos, yo no podría decirlo. Supongo que dependiendo del momento, nos viene una u otra inclinación; a mi personalmente me ha dado por andar, andar lejos y andar rápido, dejando atrás carros, carretas, viñas y supermercados.
Mi primer problema: mi camino ideal termina al llegar a Cortadura, y no hay forma de prolongarlo sin meterme en terrenos de once varas, de forma que mi huida hacia delante suele ser corta, concisa, efectiva, eso si, pero escueta de la mayor escuetez.
Mi segundo problema: esos días en que, como hoy, me hallo un tanto lejos (por eleccion propia) de ese camino ideal. ¿Que hacer en ese caso? Tampoco lo sé, pero después de limpiar concienzudamente los cuartos de baños y fregar mil doscientos cuarenta y siete vasos (vaso arriba, vaso abajo), me voy a sentar a mirar los apuntes y a esperar la inminente llegada de mis fraternas compañeras, que además me traen polvorones.
Y mañana será otro día.


Lunes, veintipremio de Octubre de 2004
El sabor de las cosas
La vida es difícil, si.

Pero a veces todo es tan fácil como tirarnos sobre un escalón, lanzar los zapatos lo más lejos posible, sacar unos kleenex de colores y llorar, y sobre todo reírnos de ese mundo sucio, gris y ligeramente descolorido que se ve a través del cristal de tu casapuerta, o de la mía.
(No sé si me he explicado, vecina, pero esto es un Gracias como una catedral de grande).


Domingo, veinticuatro de octubre de 2004
hoy el destino tiene otro color, el negro del acero de mi kalashnikov...
Bien, continuando la famosa antología titulada "Que pasaría si yo...", esta noche tenemos con nosotros a una invitada que llega directamente desde Sebastopol, y nos contará que pasaría si un sábado de estos alguien le proporcionara un buen rifle de asalto y un bolso con suficientes balas (y por supuesto, a juego con los mustang).
- Pues mire usted, yo violenta violenta no es que sea... un poco agresiva, susceptible en exceso quizás...pero jamás, y que esto quede bien claro, jamás golpeé, agredí, ni me ensañé con nadie...que no lo mereciera.
Y de todas formas, nadie habla de organizar una matanza... puede que un par de muertos aquí y allá, distribuidos por las calles, dispersos entre los bancos o encaramados en las farolas, haciendo un efecto artístico y evocador, con los regueros de sangre recordándonos una puesta de sol en la caleta... no sé, algo con estilo.
- Pero se da cuenta usted de que eso es un crimen, ¿verdad? Castigado por la ley.
- Ya, ya, pero a ver, contésteme usted a mi, señorita... ¿existe la justicia?
- Bueno, nuestro país cuenta con un sistema legal muy fiable, aunque indudablemente ningún sistema es perfecto...
- Ya, pero me vengo a referir... ¿quién es quién para decidir lo que está bien o lo que está mal? ¿Usted? ¿Yo? No se, señorita, yo no es por humidificarme ni nada de eso, pero yo muchas mañanas no me siento Dios ni nada. Más bien me siento...que te digo yo... vacía. Enfadada, pero sin motivo.
- Precisamente, acaba usted de caer en una paradoja. No se puede estar enfadada y vacía al mismo tiempo, porque el enfado en sí ya es un sentimiento y ocupa un espacio en nosotros.
- Mire, señorita, yo no he venido aquí a discutir mis sentimientos sentimentales. Yo he venido a decirle que si a mi usted misma, un poner, el sábado próximo me suministrara u suministrase una pistolita de tamaño adecuado, el domingo amanecerían menos tontos a la luz del sol. Por lo menos cuatro.
- ¿Cuatro?
- Está bien, redondeemos a cinco, pero es mi última oferta.

(Guiño de la invitada, sonrisa de la presentadora, travelling de la cámara por el plató mientras suena la sintonía del programa y el público aplaude cortés, pero desinteresado).


Martes, diecinueve de octubre de 2004
Cuando te duermas...
Sueños curiosos, volumen dos:
Ben Affleck y Matt Damon son una pareja muy simpática de ciegos, ambos ataviados con gabardinas, gafas redondas y oscuras y un bastón. Ambos forman parte de un grupo de personas impedidas de una u otra forma, cuyo principal problema es que no tienen tema de conversación. Entonces pasan horas y horas hablando, comentando su problema.
En un momento dado, Ben y Matt están sentados en un poyete bastante bajo, de una azotea de un rascacielos de cientos de pisos, de espaldas al vacío. Por supuesto, no sienten ningún vértigo, ya que no pueden ver ese vacío.
Entonces, de pronto Ben empieza a inclinarse hacia detrás hasta que cae al vacío, sin emitir ningún sonido salvo el de su cuerpo al chocar contra la acera, cientos de metros más abajo. Matt, que no sabe nada, sigue hablando con él, alegrándose porque por fin tienen algo de qué hablar (qué es ese tema, no tengo ni idea).
La escena es bastante cómica, aunque suene morboso. Y de hecho, creo que es un sueño con metáfora. Gente que pasa su vida hablando, quejándose de que no tienen nada de qué hablar. Una alegoría de todo aquel que se queja porque no encuentra la felicidad, cuando en realidad, es feliz por la simple experiencia de viajar en su búsqueda.
Buenas noches a todos



Miercoles, 13 de octubre de 2004
Y ahora algo que he leído en clase de TIS que inmediatamente me ha encendido una bombilla interior:
LA CONMOCION: El objeto me transforma como sujeto al encajarse y encajarme en un nuevo sentido previamente inexistente: aparecen conceptos como amar, arrebatar, conmover, emocionar, extasiar, odiar, vibrar.



Miércoles, 13 de octubre de 2004
este dolor se irá cuando te duermas...
Hoy he tenido un sueño fascinante. Estaba dentro de un suzuki vitara, encaramada en lo alto del palo mayor de una nao durante una tormenta terrible, truenos y rayos y chispas en el cielo. Y entonces, un capitán, parecido a guybrush threepwood, gritaba a los cielos:
Más lejos que estos hombres llegarán mis sueños



Lunes, 11 de octubre de 2004
El dia que me convertí en caballero jedi
Un poco de paradoja nunca viene mal. He aquí una recién sacada del horno, como quien dice.
- ¿Me estás oyendo?
- No.




odio los domingos
Solo me quedas tu,tu y esta cama oxidada
Hoy me siento llena de veneno, quizás más que ayer, pero probablemente menos que mañana, esto de la vida es lo que tiene, todo lo va engrandeciendo y empequeñeciendo a antojo, deformando y metamorfoseando hasta que un día lo que queda de nosotros no es sino el pálido reflejo lunar de nuestra imagen de antaño.
Tanto veneno que las lágrimas escuecen bastante.
Es como ver el mundo a través de una capa verde ácido, como esa niña que ponía una piruleta ante sus ojos, y se sentía feliz.
Tanto veneno que me salen huecos en las rodillas y agujetas en los párpados.
Y no es que sea desgraciada. Ese verde deja un hueco para mi dignidad que no existía en mi etapa rosa. Y la vida sigue, no hay duda de eso.
Tanto veneno que hoy no he pisado la playa, para no contaminarla. Ante todo ecología.
Tanto veneno que no se como acabar esta canción. Este estúpido pataleo directo a la boca del menos pensado.


Miercoles, seis de octubre de 2004
El Mundo de Wayne
Como serían las cosas si este mundo fuera perfecto.
Me habrías llamado a las 20:14, desde un número privado, como sorpresa. Cuando descolgara, sonaría de fondo mi canción, esa que me hace estremecer de tristeza y de amor al mismo tiempo. Yo no hubiera imaginado que eras tú, así que hubiera preguntado, muy bajito, para no entorpecer la música ¿Quien eres? Y hubiéramos empezado a hablar, a pedirnos disculpas sin decirlo, y a arreglar las cosas que parecen inarreglables.
Pero nada, el móvil solo ha sonado una vez para decirme que mañana me instalan la vitrocerámica. Mucho más práctico que tu llamada, pero me hace menos falta.


Lunes, veintisiete de septiembre de 2004
escribo mas de mil palabras y busco una verdad
Nadie la vio salir de su casa aquel veintisiete de septiembre. Por eso nadie reparó en lo extraño de su atuendo, un simple vestido de verano a pesar de lo fríos que iban volviéndose los días de aquel otoño especialmente gélido. Por eso nadie vio su mirada perdida en la acera, esquivando cualquier contacto humano.
Era ya tarde, por eso quizás no había nadie ya en aquella playa que la viera bajar las escaleras, cruzar la estrecha franja de arena y pararse en la orilla, hundiendo los pies en el lodo húmedo y frío...
esperar pacientemente a que el sol se escondiera con un último destello naranja...
y seguir caminando, caminando en la misma dirección.


Viernes, 24 de Septiembre de 2004
me habia olvidado del sabor que tienen las cosas...
Hoy meditando sobre un proverbio chino, me he dado cuenta de su verdadero significado (estas cosas que medita una cuando no tiene que estudiar ni hacer nada productivo):
Si lloras porque no puedes ver el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas
Y me he dado cuenta de qué representan las estrellas, y de la terrible y sencilla belleza que encierra el proverbio.
Asi que muchas gracias, estrellitas mías, y que paseis buena noche. Os quiero mucho a (casi) todos.


Lunes, veinte de septiembre de 2004
Una vez mas, el equilibrio es imposible

Despecho : Malquerencia nacida en el ánimo por desengaños sufridos en la consecuciónn de los deseos o en los empeños de la vanidad. Puede venir del italiano Dispetto, por Petto (pecho), por la alusión de ser este el lugar de los deseos.(www.rae.es)

Poco más que decir. Salvo quizás : ñi. (Eso nunca falla).


Monday, September 20, 2004
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Para todo aquel que me odie, rescato esta vieja joya documental en la que puede verme morir no una, sino cinco o seis (o siete) veces.
Etsii Park


Domingo, diecinueve de septiembre de 2004
Guardan esta caja, que flota en el mar...
O la triste belleza de la playa en invierno.
La playa no es de todos esos turistas exageradamente colorados, tumbados cual lagartos recalcitrantes recalcitrándose las celulas epidérmicas.
La playa no es de esos machomen con banda sonora incluida, gafas de sol, bandolera supermoderna y bañadores mínimos tendiendo a inexistentes.
La playa no es de esos adolescentes borrachos de alcohol y evasión, que la convierten en estercolero de sus miserias y escenario de sus derrotas.
La playa es mía. Suena egoísta, pero es totalmente cierto.
Es mía porque estoy allí, ya sea dos de enero o quince de marzo, o veinte de agosto. Haga frío o haga calor. Aunque el viento me corte los labios y me despeine los domingos. Junto a esos seres solitarios paseadores-de-perros, a los sesentones con chandal y a los jóvenes con guitarras, y a los niños perseguidores de gaviotas.
Por eso, por mucho que me guste el verano, no puedo dejar de sentir una minúscula porción de felicidad por recuperar mi territorio privado de esparcimiento, mis olores, mis sabores y mis sonidos favoritos condensados en un solo lugar de muchos kilometros... mi casa.




Miercoles, quince de Septiembre de 2004
andando como siempre con mi tercer pie...
O mas bien con mi tercera pata, si.
En fin, hoy toca pensamiento positivo y regocijante ante la vida, aunque solo sea para superar este difícil mes que es Septiembre (y Octubre, y Noviembre, ...).
Y el pensamiento positivo es:


(musiquilla de anuncio de compresas... a que huelen las nubes?)

Buenas noches a todos, que soñeis con cosas agradables y pensamientos positivos y luego me los contais.


Martes, catorce de septiembre de 2004
Cancion para Pris
Mañana tengo que recorrer cincuenta kilómetros para que me inyecten isótopos en la sangre y me cieguen a base de destellos en plena retina. Sé que suena muy agradable y placentero, pero a mi como que me da grima (tiquismiquis que es una).
Pero no estamos aquí para hablar de eso.
Estamos aquí para hablar de valor.
Valor Cualidad del ánimo que mueve a acometer resueltamente grandes empresas y a arrostrar los peligros. (www.rae.es)
Yo creo que las grandes empresas y los grandes peligros pueden ser una prueba del valor, pero me parece que hay situaciones en la vida que nada tienen que ver con escenas de acción de películas de spielberg; no hay tiros ni explosiones ni saltos mortales, y sin embargo prueban el valor de las personas de una forma tan irrefutable, que solo cabe preguntarse: ¿Como es posible tanto valor?
Hoy de nuevo, descuelgo el auricular y me doy de cara con el valor. Y solo puedo admirarlo y aplaudirlo.
Buenas noches.


Domingo, doce de septiembre de 2004
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Este es un post meramente informativo, para decir que he logrado dominar el sistema de comentarios, así que ya se pueden dejar (gran suspiro de alivio, era una tonteria lo que fallaba pero me ha costado un monton averiguarlo).
Así que nada, buenas noches.
PD: Espero que eso no resulte tan deprimente como me decis que es el resto del blog.


Viernes, diez de septiembre de 2004
Tristura
Hoy mi vecina se sentía alegre y dicharachera. Había cenado junto a su marido y sus hijas, como tantas otras noches, de verano y de invierno. Le recordó a su hija unas quince veces que al día siguiente tendría que levantarse una hora antes de lo habitual, ya que tenía cita con el médico a las diez y veinte, y como siempre, tardaría una hora en arreglarse.
Y entonces, en ese ambiente relajado, tras contarle mil y una anécdotas insustanciales a su marido (a las cuales el interfecto no respondió ni una sola palabra), mi vecina citó una frase, uno de mis finales favoritos de una película: "Y entonces le dice, soy un hombre, y el le contesta, bueno, nadie es perfecto... fijate, tan enamorado estaba el pobre".
Y no es que me haya emocionado, o hecho reflexionar, o impactado en exceso. Es simplemente que ha sido un detalle gracioso, y que le agradezco a mi vecina el que lo haya compartido con una servidora, que estaba triste y sola en su desolado cuarto.
Buenas noches, os quiero a (casi)todos.


Martes, siete de septiembre de 2004
porque todo va bien...
Media hora después de empezar a escribir y borrar este post, doy con un tema apropiado: ¿Puede uno alegrarse por los demás?
Cierta persona sostiene la teoría de que es imposible, de que siempre que sentimos una cierta alegría o contento ante algo que sucede a los demás es porque en el fondo, también nos afecta de alguna manera de forma provechosa. Llegando hasta el caso base de que nos alegramos porque vemos a la otra persona feliz, y eso hace que su comportamiento para con nosotros sea más agradable. Así de tonto.
Y ahí viene la paradoja filosófico-moral. ¿Realmente somos así de egoístas? Egoísta hablando en sentido inconsciente, no estoy insultando a nadie. ¿No hay ni un solo motivo ajeno a nosotros que nos haga sentir bien simplemente porque hace feliz a otra persona?
Y he llegado a la conclusión de que es imposible averiguarlo. Este mundo está compuesto de finísimas y sutiles redes que nos enlazan a todos, haciendo que siempre sea posible encontrar una razón por la que cualquier suceso nos afecta directamente a nosotros. Algo así como ¿por quien doblan las campanas? Doblan por ti .


Lunes, seis de Septiembre de ese curioso año
Mi coco me dice que hoy...
En realidad el título de hoy es Cry me a river, pero no puedo permitirme traicionar mis principios justo ahora.
Y la reflexión de hoy es... ¿es posible estar más cerca estando lejos? Sé muy bien lo que Coco nos enseño acerca de estar lejos y estar cerca, pero ahora llega la metáfora que todo buen relato reflexivo debe encerrar...No me acuerdo, da igual.
Solo mi dolor intermitente de cabeza puede compararse en intensidad a mis ganas de volver a cadiz. (Esto último no le interesa a nadie, pero es un bonito detalle emotivo-gadita-lacrimogeno).
Y hay tantas malas noticias...tantas guerras que no desaparecen aunque uno apague el televisor. Guerras no solo con bombas, guerras en miniaturas donde los combatientes son dos personas que no se toman un tiempo para comprenderse, o que son incapaces de compartir un trozo de tierra, o algo así de estúpido. Y lo que no son guerras, sino ataques despiadados unilaterales, por maldad o por ignorancia. Realmente hay demasiadas razones para llorar un río... y ninguna de ellas está en mi cabeza ahora mismo, y eso es lo más triste.


Jueves sin sol, dos de septiembre de 2004
Y como le podria yo enseñar...
Si esto fuera un diario de verdad, titularía esta entrada como Lo que he aprendido hoy... Y lo que he aprendido, aunque hace tiempo que lo sé (nunca viene mal un repaso) es que hay ciertas personas a las que admiro. Y tambien que nunca hay que dejarse pisotear. Y tambien que cualquier tarde con buena compañia se convierte en una buena tarde.