Martes, ultimo dia de Noviembre de 2004
Fecha caducada
sé que este cuento ya lo escribí en el foro, pero se me está haciendo más real por momentos, así que lo copypasteo, porque, qué demonios, al fin y al cabo es mío.

CUENTOS DE LA MEDIANOCHE
(a las once y media aproximadamente)
Erase una vez una vela que alumbraba las largas noches de un joven insomne. El había probado todos los métodos imaginables e inimaginables, todos los trucos, sortilegios, acertijos, oraciones y plegarias, cuentos y fábulas. Había probado a contar desde ovejas hasta mapaches, pero ningún animal le proporcionaba el descanso deseado.
Como no podía dormir, pero el cansancio le impedía hacer cualquier otra cosa, el muchacho se sentaba junto a la ventana a mirar pasar las líneas de luz de luna, de un extremo al otro de la calle, hasta que se hacía la total oscuridad que precedía al amanecer. En ese momento, con la calle en silencio y una manta sobre los hombros, se sentía más solo que nunca, y miraba agradecido la luz de la vela que nunca le abandonaba.
Asi pasaron días, semanas, y hay quien dice que incluso meses. La vela nunca se agotaba, y el joven iba sintiendose cada vez mas y mas cansado.
Un día la vela se apagó en mitad de la noche.
Y entonces el joven, sumido en la oscuridad, encontró un dulce y placentero sueño.
Y todas las noches después de esa volvió a dormir tranquilamente.
FIN


Lunes, veintinueve de noviembre de 2004
Y de lo bueno que es beber y beber cuando todo va mal
Pensamientos cíclicos
Que triste es la vida...
La vida que nos ha tocado vivir, claro, porque desde luego podríamos tener otras vidas, muy distintas, muy llenas de color y de risas y de todas esas paparruchas de películas de Meg Ryan. Y ¿quien determina que vida viven unos y viven otros? ¿Quien reparte la suerte?
¿Existe realmente la Suerte? ¿No es acaso una conjunción del azar aleatorio y probabilístico y de nuestra capacidad para reaccionar que hace que la cosa vaya mejor o peor? ¿Crea cada uno su propia suerte?
Entonces... si me quejo de mi suerte, me estaré quejando de mis propias reacciones a lo largo de la vida que me han llevado hasta donde estoy, hasta este mísero y oscuro agujero excavado en la montaña cual vivienda de hobbit, decorado con cuadritos de arlequines comprados en el todo a cien y figuritas falsas de lladró pintadas con témperas de Jovi.
Y encima tendré que pagar el alquiler, sin ni siquiera haber elegido este lugar, que ni por asomo tiene vistas al mar, ni a la montaña, ni a la calle ni a un sucio descampado, ni a la vecina de enfrente haciendo el puchero. Nada. Solo oscuridad manifiesta y explícita.
Que triste es la vida...


Domingo, veintiocho de noviembre de 2004
Ah, mi vecina me dijo el otro día que debía tener presente que cierto individuo no es el rey del mundo. Pero la coña es que en momentos como estos, creerme que lo es no me supone ningun esfuerzo


Domingo, veintiocho de noviembre de 2004
El Mundo de Wayne
El dia en que me converti en chica-lagarto...
Curioso fin de semana.
Aprendí a apreciar la Budweiser en toda su extensión.
Aprendí que los idiomas gaélicos son ciertamente complicados.
Comprendí que una persona, una vez hecha, es difícil de cambiar, por mucho que quiera.
Y dormí mucho, demasiado para mi gusto.



Jueves, veinticinco de noviembre (a un mes de)
Marilosofias
El inconveniente de saber: la inevitabilidad de dudar.
¿Que somos?
¿Tenemos un caracter, una forma de ser adquirida por nuestras experiencias, o es un conjunto de reacciones ante las cosas, programadas de ante mano y totalmente aleatorias?
¿Somos maquinas de reaccionar probabilísticas?
¿Somos sistemas infóvoros como propone Case?
Si nuestras recciones están preprogramadas, existe el Destino o la Providencia o como quiera llamarse?
Luego entonces... ¿somos libres?
¿Tiene sentido esforzarse en decidir si al final vamos a hacer lo que nos dicten los genes?
¿Como puede un sabio dormir con tantas dudas en la cabeza?

¿Que va a ser de mi cuando acabe la carrera y me quede sin... tantas cosas que necesito?
(Obviar esta última porque evidentemente no tiene respuesta).



Domingo 21 de noviembre de 2004
Como pudiste hacerme esto a mi, yo que te hubiese querido hasta el fin...
Dice mi vecina que hoy es un domingo pertinente para la reflexión, para los cafés y las mantas mullidas, y las canciones de Carla Bruni.
Bien, es cierto.
Mi problema es que hoy no es precisamente un domingo tranquilo ni melancolico ni bohemio ni leches.
La palabra es INDIGNACION.
Pero claro, la indignación es hasta cierto punto estimulante; a partir de ese punto se vuelve insoportablemente venenosa y encima interrumpe mis cavilaciones mentales y mis planes de futuro.

Hoy por hoy, la idea de bajarme y dejar que el mundo siga girando sin mi un rato, no parece tan mala...


Lunes, quince de noviembre de 2004
Marilosofias
Déjenme decir unas palabras en favor de los pedantes: Algunos están muertos.
No, ahora en serio, reflexionando he llegado a la conclusión de que la mayor parte de las veces nos molestan porque nos recuerdan nuestra propia ignorancia. Y eso jode.


Viernes, doce de noviembre de 2004
These boots are made for walking...
Que lastima que no esten hechas para patear traseros merecidamente, para arreglar problemas de un punterazo, para cerrar de golpe las puertas por las que entran las corrientes de aire que nos resfrian, acatarran y enronquecen, para pisotear sin piedad las cabezas de los que nos humillan, nos tratan sin respeto, nos ofenden, nos critican sin razon, nos golpean, y hacen nuestra vida mucho más dificil.
Pero bueno, caminar tampoco esta mal. A fin de cuentas, caminando siempre se suele llegar a alguna parte.
Asi que cuando querais, os presto mis botas. Para que las useis como os de la gana. (Esto como veis es una metafora, pero juro que no tengo ni idea de lo que significa). Buenas noches.


Jueves, once del once
y de lo bueno que es beber y beber cuando todo va mal...
Hoy me he tomado un jueves sabatico... casi casi domingatico. El por qué de este comportamiento es una mezcla de razones muy justificadas, alteraciones hormonales y simple flojera, todo juntito.
Y tanto tiempo libre da para pensar mil cosas; lamentablemente no he llegado a la demostracion de que dios existe o a programar un algoritmo eficiente que indique si un numero es primo;esto hubiera sido aprovechar el tiempo, y no es mi intención por ahora.
Así que me he dedicado a pensar en ... lo de siempre. Intuyo lo que me dirias si yo te dijera la verdad de lo que pienso, vecina. Y tendrias toda la razon. Pero como decía Celine en la pelicula, yo no puedo dejar de pensar inmediatamente en alguien y hala, empezar una vida nueva, estupenda y maravillosa y llena de ilusiones. Cuando me agarro a algo, por tonto que sea, aunque no me haya dado nada; y más aun cuando me ha costado tanto llegar a agarrarme, no puedo simplemente abrir la mano y dejarlo caer.
Asi que señoras y señores, brindenme una bronca monumental, porque me la merezco... porque diga lo que diga, sigo maldiciendo mi estupidez y las multiples oportunidades perdidas. Y porque el sabado que viene volvere a ser la misma gilipollas de siempre; asi se lo digo, con alevosia y predeterminacion y de todo.
Buenas noches.


Miercoles diez de noviembre de 2004
Marilosofias
Que venia yo diciendo por el camino...
A veces cuando voy por la calle andando sola me da por pensar.
Vale, corrijo. Siempre que voy por la calle andando sola me da por pensar. O cuando estoy en el bus. O cuando estoy en clase y mi compañero no me habla.O cuando juego al tetris, (es un juego que estimula mucho mi vida interior).
De hecho mas de una vez la gente me ha mirado extrañada porque llevada por el entusiasmo de mi conversacion privada, he empezado a gesticular con las manos, o a reirme. Pero bueno, estar medio loca nunca fue algo que me preocupara en exceso.
El problema de esas historias es que, además de tener mil finales distintos (en plan backtracking, cuando no me gusta alguno, lo desecho), siempre acaban de la forma más irreal: como a mi me gustaría. Por eso prefiero las peliculas de Almodovar, que al menos se llevan un oscar.
Buenas noches


Jueves, cuatro de noviembre de 2004
Cuando te duermas...
O "Sueños fascinantes, volumen tres"
Esta noche he soñado con un tren de alta velocidad de la empresa neón que me llevaba hasta Almagén, curiosa ciudad de la estepa castellana (para más señas, y según la imagen onírica de mi padre, que sabe casi tanto como él mismo, está en la provincia de Cuenca).
Almagén, pese a estar donde está y a su apariencia tranquila y pueblerina, a sus grupos de jubilados paseando por la estación con boina y bastón, y a sus hostales de dos estrellas convenientemente repartidos, es una ciudad grande y plagada de edificios ilustres e históricos.
No puedo dejar de mencionar las cúpulas doradas de la estación de la Maestranza (de donde parten los trenes para Cádiz);
Los tres colosos, enormes monumentos de ónice negro plagados de esferas doradas de reloj, que son tantas que imagino deben marcar el tiempo de la felicidad de cada persona que los mira;
Y el monumento a las Cortes de Cádiz, un solo cuerpo lleno de esculturas que representan a todos esos esforzados y valientes españoles que consiguieron traer la Constitución a España, que tal y como andaban las cosas en la época y con Napoleón rondando, no fue fácil. Algunas de las esculturas están suspendidas de forma tan ingeniosa que parecen flotar en el aire, como ángeles anunciadores. El monumento se apoya en un solo pedestal, aunque tiene una columna auxiliar que sirve para sustentarlo, y para darle ese aire original, entre clásico y contemporáneo, que tal fama y renombre le ha hecho alcanzar, distinguiéndolo incluso del original de igual nombre que hay en la Plaza de España de Cádiz.
En fin, que no dejen de visitar Almagén, ciudad cosmopolita y urbana, antigua y moderna a la vez, llena de encanto y misterio, pero en la que siempre podrán encontrar un tren de vuelta a la realidad.


Miercoles, tres de noviembre
El mundo de Wayne
Hoy, gracias a IKEA he podido comprobar que todos estos años de seguir incondicionalmente a Kristian Pielhoff haciendo sus cositas en Bricomanía han dado sus frutos.
Simplemente por lo bien que he quedado al usar términos tan técnicos como "tubillones" o "destornillador de pala", ya me he sentido un poco más realizada como persona, como mujer y como bricómana.
Y por cierto, la mesa ha quedado tela de mona, con su bandejita extraíble para poner el teclado y sus ruedecitas con topes. Que para estas cosas los suecos tienen muy buena mano...