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Miercoles, Uno de Septiembre de 2004 (el comienzo del fin)
Cuando te duermas...
Como hoy no tengo nada minimamente interesante que decir, os dejo unas palabras de B.B. Dejame que sea yo quien te cuente cuentos bajo la luna hasta que caigas dormida dejame que respire a traves de tu pelo el aire de la noche, que recoja tus lagrimas una a una antes de que se las lleve el viento dejame que guarde en una caja cada una de tus sonrisas, y la abra de vez en cuando, cuando necesite recordarte...
Lunes, treinta de Agosto de 2004
I did what I had to do... "Definimos Amor como la cantidad de Energía necesaria para que una Fuerza de Voluntad consiga una cantidad de Elecciones en un cuerpo inteligente" (Universo de las emociones).
Sí, no digo que no, que todo en esta vida no es sino el resultado de complejas e intrincadas reacciones químicas, impulsos nerviosos y transmisiones eléctricas. Que no somos sino computadores a nivel nanométrico, cuyo programa base está escrito en una memoria rom llamada adn, y que necesitan una constante alimentación e interacción con el medio para seguir funcionando.
Pero eso me deja demasiadas dudas. Por ejemplo, por que nos cuesta tanto tomar una decisión. No tiene sentido, si somos solo la versión debilucha de una supermáquina natural, algo dentro de nosotros debería indicarnos claramente qué camino seguir en la vida. Nuestros perfectamente booleanos cirtuitos neuronales deberían dar como resultado un sí o un no, un 1 o un 0 a cada una de las disyuntivas en que nos encontramos a veces. Y nada importaría el resultado devuelto por otras máquinas, por otras redes neuronales ajenas, porque una máquina en red sigue conservando su capacidad de razonamiento propio.
O como contestaron los elfos: ¿Que pretendes, Frodo? No me has contado todo lo que a tí respecta: entonces, ¿como podría elegir mejor que tú?
Viernes, veintisiete de agosto de 2004, madrugada
Siempre que no tengo sueño y no puedo descansar...
... ¿Por qué será que todo lo lejano e inalcanzable se nos antoja lo más deseable? ¿Por qué hay delfines en la bahía? ¿Por qué las nadadoras de sincronizada logran dar saltos inverosímiles en el agua sin hacer pie? ¿Por qué un "no" a veces quiere decir "no" pero casi siempre quiere decir "si"? ¿Por qué es tan difícil manejar el ratón con la mano izquierda? ¿Por qué dibujamos las estrellas con cinco puntas, cuando sabemos que todas son esféricas o ligeramente achatadas por los polos? ¿Por qué hay infinitos números entre 1 y 2, si en la cuenta que aprendemos desde niños están tan irremediablemente unidos? Estas y otras muchas preguntas me rondan la cabeza, pero casi siempre las resumo en un "Buenas noches, me voy a acostar".
Martes, veinticuatro de agosto de 2004
Reflexiones de Juanito Caminante (Parte I)
La Historia se vive hacia delante, pero solo se comprende hacia detrás...
Domingo, veintidos de agosto, despues de la batalla de costumbre
estoy intentando encontrar las palabras que te cuenten lo que me pasa
Erase una vez una princesita pelirroja que tenía que matar un gran dragón de siete cabezas, pero no sabía como hacerlo.No era el miedo al dolor ni a lo desconocido lo que paralizaba su mano. Simplemente llevaba mucho tiempo encerrada en su torre y había olvidado como acabar con sus propios monstruos. Así que seguiría esperando hasta que algún caballero, tal vez no el más guapo, tal vez no el más fuerte, le prestara su espada para asestar el golpe mortal. Y si no, siempre le quedaría seguir mirando al mar...
Jueves, diecinueve de Agosto de 2004
Ahora te puedo enseñar, tengo tiempo de aprender...
(Un cuarto desmembrado, en una casa desvencijada, en un barrio de calles desiertas).
Mi estimada vecina nos habla hoy del poder evocador y liberador de la música. Y me gustaría crear polémica, pero en este caso es imposible, estoy totalmente de acuerdo. Porque no se como será para otras personas, para otras vidas, pero en la mía no hay ni un sólo momento en el que no suene alguna canción en mi interior. Porque es cierto, a veces buscamos y buscamos las palabras para explicar a los demás lo que sentimos y esas palabras no están, pensamos que no existen. Y entonces suena una canción y todo encaja. Y quizás seguimos igual de tristes, o de melancólicos o de desesperados, la música por desgracia no arregla todos los males. Pero al menos estamos acompañados y comprendidos por esa otra voz invisible que canta justo lo que deseamos o lo que necesitamos o lo que esperamos oír.
Y por eso a veces tiemblo con la idea de enfrentarme a un día claro, y por eso a veces las tardes son negras y la vida duele demasiado aquí sin ti. Y sé que te echaré tanto de menos que no sé como acabar esta canción, porque te quiero como el mar.
Y justo entonces una voz ronca y rasgada me recuerda que sobreviviré, y algo dentro de mí me dice que hoy voy a descubrir que el mundo es solo para mi, y que voy a conquistar el cielo sin mirar lo alto que queda del suelo. Querida vecina, que tengas una noche llena de música y de sueños.
Miércoles, dieciocho de agosto de 2004
Ya no me lamento, no sigo detrás...
Estimados seres mortales, sintiéndolo mucho, me es imposible continuar un segundo más entre asfalto y humos grises y tóxicos: Voy a elevarme hasta tocar la estratosfera, o la sintratosfera, o alguna esfera que me permita respirar con dignidad. Basta de suelo, basta de arena, basta de agua. Basta de todo lo que esté atrapado y sumergido en esa fatal atracción que es la gravedad. No es que no me guste pasear entre cipreses, es que ya no tengo estómago para hacerlo. Ya uno no se ríe cuando se cae, porque cada vez es más dífícil levantarse. Así que me iré a Xenon 27, ese planeta lejos de aquí, donde es imposible caerse, y donde es todo un placer volver a levantarse.
Lunes, dieciséis de Agosto de 2004
Deseos de cosas imposibles
Si, ya se que esto es un poco traicionarme a mí misma, pero (afortunadamente), no siempre mi vida es una canción de los Piratas. Hoy me apetece un poco de optimismo, de mirar hacia delante y ver, entre hojas caídas y viento del norte, algo de emoción o aunque sea un leve divertimento.
Y ahora alguna reflexión interesante: algo que me llamó la atención. La persona más feliz de todas las que vi anoche (y eran cientos de miles en aquella playa) tiene aproximadamente un año, y su máxima aspiración es aprender a subir y bajar un escalón sola, sin la ayuda de nadie. Sin duda la mejor idea de superación de un reto que he visto últimamente en nadie. Brindo por ti, María.
Sábado, catorce de Agosto de 2004
No puedo hablar de mi ... No es que esté resentida, prometo que no. Al menos no por ese tema, tengo otros muchos resentimientos ocultos, ni más ni menos que el resto de la gente. El caso es que se me queja mi vocecita interior diciendo que cuando muchas personas acaban por opinar lo mismo, de forma paralela, debe ser porque no andan descaminadas. Pero ¿qué es darse a conocer? Me imagino que no es ir por la calle saludando a todo el mundo y contando las vicisitudes de la vida propia. Porque eso sería bonito, no digo que no, pero complicaría mucho el tránsito, sobre todo en las grandes ciudades. Otra opción sería recurrir a los medios de comunicación, esos poderosos aliados de los... poderosos. Sería algo así como poner una sección de contactos en los periódicos, donde cada uno explicara con pelos y señales su versión de su vida. Y así, para conocer a alguien solo habría que leer detenidamente su artículo. Problema: estamos en las mismas: uno solo daría a conocer su parte de la verdad. Que es lo que pasa ahora, nadie se da a conocer a menos que quiera, y solo da a conocer lo que quiere. Y si alguien quiere más, que se compre el libro y lo lea. Buenas noches.
Jueves, doce de Agosto de 2004
En esta celda soy un preso, y me pudro aquí
Se sentía tan absurda como una postal sin remitente. Era soledad, buscada o no, pero ciertamente encontrada. Era caer mil veces y levantarse una vez. Era llorar por la muerte de una roca, una gota en el infierno, un poema inacabado.
Lloró amargamente durante tardes sin noches, y mañanas sin mediodías. Todo era inconcluso. Todo acababa sin un fin que lo justificara. Todos los árboles perdían sus hojas, pero era inútil pararse a recogerlas.
Había un sol rosa y transparente, pero no podía verlo. Por más que mirara, seguía siendo transparente. Su estanque se secó. Los peces comenzaron a morir en el fregadero, lleno de cáscaras de cebolla y limón. Y soplaba el levante. Y levantaba olas sin dueño, olas sin gozo ni beneficio, sin niño, sin perro, sin barco. Y la canela se derramaba lentamente, como arena, sobre el cuerpo inerte y la lágrima falsa.
Y el humo de coches fantasma lo inundaba todo...el jardín poblaba el triunfo de los pavos reales, pero no había jardín, ni princesa...y su boca de fresa se secaba y se agrietaba al sol de escarlata y pimpinela.
Bajaban las aguas mansas y sin vida. No había peces. Murieron. En aquel fregadero. Ya no quedaba vida, sino la triste hoja de parra colgada en el balcón. Y empezaba a secarse. Era un sol imaginario, pero moriría igual que los peces reales. He ahí el principio del fin de las cosas, de los seres inocentes y estúpidos.
La pluma derramaba tinta negra y maloliente sobre una hoja blanca (la hoja resplandecía con destellos de flor). Y la mano temblorosa y marchita, arrugada, decrépita, pecosa y manchada, dudaba ante el deseo y la muerte. Dudaba ante la vida y el mar, ante la bolsa o la suerte, no podía decidir a quien matar sin sufrir eternamente los castigos de un dios negro y enfurecido. Caía una tarde verde y oblicua bajo el mar...
No se puede describir el mar; no se puede atrapar con la mano y contar sus gotas, y lamer sus algas y escupir en él como si fuera un gato. El mar está ahí perenne, viendo caer los muertos por los siglos de los siglos. Y el viento levanta al mar, aunque siga eternamente solo. Bajaba la inspiración en forma de nube borrosa, en forma de gota cuadrada o elíptica, de marco estrecho y cuadro sin fondo, y sin foco, y sin luz...
Porque la luz también había muerto.
Jueves, doce de Agosto de 2004
Si yo tuviera garantias ...
Probablemente no estaría dandole tantas vueltas a las cosas. Ese es el final de la frase, aunque por supuesto se pueden inventar muchos mas. El que mas me gusta es el de la cancion, claro, pero es que si tuvieramos garantias, antes de hacer las cosas, de que van a salir bien... la cantidad de quebraderos de cabeza, de dudas, de calculos, de estimaciones y de cuentos de la lechera que nos ahorrariamos. Claro esta que todo perdería la emoción.
Pero eso no me ayuda ahora mismo. Ahora me ayudaría que alguien me dijera exactamente lo que tengo que hacer aqui y ahora. Ahora me ayudaria en extremo no ser libre.
Martes, diez de Agosto de 2004
Si tu me hablas en cantonés, yo lo haré en inglés
Así que llega el momento de Decidir, así, con mayúsculas, que no se diga que el libre albedrío no ocupa ríos y ríos de pensamiento. Decidir, crecer,madurar. No siempre sinónimos, pero en este caso realmente lo son. Decidir no como una opción, sino como una obligación para no quedarme fuera del carro de ... la fortuna? el progreso? el fracaso? Decidir, que puede costarme perder lo que más me importa. O ganar cosas que ni siquiera conozco. He ahí la dificultad de las decisiones: sus consecuencias nos son, hasta que nos caen encima, totalmente impredecibles...
Sábado, siete de Agosto de 2004
Porque todo va bien...
Estimados lectores y no lectores: la suerte está ahí (dicen), pero no va a ir a buscarte (salvo ciertas condiciones más bien físicas y/o morales en las que no entraremos), sino que eres tú quien tiene que levantarte del sofá e ir a buscarla. Como en ese dicho inglés de que la ocasión la pintan calva y tienes que agarrarla por el último pelo que le queda. Bien, yo no pienso hacer caso de esto. Bastantes tonterías he cometido ya corriendo detrás de la Sra. Ocasión, de forma que hoy pienso que va a ser ella quien venga a buscarme a mí. Qué demonios, soy yo la que tengo hielo y vasos. Deseadme no-suerte.
Viernes, séis de Agosto de 2004
Creo que no llegaré a mañana
Si no vuelvo,
si este viaje que hoy comienza como comienza otros días
me separa para siempre de lo que siempre tuve,
quiero decir que he querido a quien nunca se lo dije
Que he odiado y lo he callado
Que he sentido soledad y he buscado compañía
y he encontrado más soledad
Que he vagado sedienta de soledad por las calles
y he encontrado compañía
Que han pasado días sin fin en que buscaba la noche
y los días más felices en horas se han convertido
que he intentado sin lograrlo
que mi vida fuera hermosa
que quien duerme en ese lecho
no es quizás a quien deseo
pero sí quien me desea
y con eso a veces era bastante
Que hubo sol y hubo lluvia
Y me moje, y me seque
Y soñé cada noche con una vida distinta, vidas
que ni eran mías ni eran de otros, por que no existían
Que mientras soñaba o vivía
solo quería contar
que era mi vida una vida.
Thursday, August 5, 2004
Y me dijeras que no vas a volver más ...O la importancia de no decir Adiós. Me he dado cuenta de la cantidad de veces a lo largo del día que decimos "Hasta luego" a personas a las que no vamos a volver a ver nunca, e incluso a gente a la que nunca hemos visto en persona. ¿Por qué nos da miedo decir adiós? Creo que la expresión clave es para siempre .Porque nos sentimos más cómodos con un Hasta Luego, una frase que no compromete a nada, que no determina plazos, que no pone un punto de referencia, pero que descarta de pleno la posibilidad del Adiós, es decir, de no volver a verse nunca, porque eso nos aterra. Porque Adiós, (según mi querida rae.es), viene de a-Dios, así que la despedida no es sino mandar a otra persona a reunirse con Dios, que por muy poético que resulte nos recuerda que cualquier día de éstos, tras decirle adiós a cualquier conocido, podemos realmente reunirnos con dios. Para siempre
Wednesday, August 4, 2004
Y sigo sin llegar a alcanzar algo que me divierta.
He decidido volver a ser yo... es decir, volver a ser ese millón de pequeñas cosas que no llegan a nada pero me hacen sentir bien. Y empecemos por volver a las andadas de buscarme un pseudónimo y dejar volar la imaginación.
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